El margen de Dios - verano 2025
- zsynstelien
- 1 sept
- 4 Min. de lectura
"Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible" Mateo 19:26
Hace unas semanas tuvimos nuestro reunión en equipo, como cada otra semana, donde juntamos, oramos, hablamos de nuestros vidas y pasamos tiempo juntos. Esta vez Angela dio un pequeño devocional sobre la vida de Gedeón y en particular cuando él y los 32.000 estaban preparados para la batalla y observaban el valle lleno de 132.000 soldados. De repente, los 32.000 se redujeron a 10.000, y luego se redujeron aún más… ¡a solo 300! ¡Qué locura! A cada persona le tocaban 440 enemigos. Imagina ser parte de los 300 y pensar en lo imposible que sería ganar esta batalla. Pero ganaron. Ese es el margen de Dios: cuando algo parece completamente inalcanzable e imposible, Dios abre camino, Él lo hace posible.
Después de compartir eso, Angela nos preguntó "¿Cuál es tu 'margen de Dios' en este tiempo?" Creo que todo esto refleja mucho lo que viví y aprendí en un campamento de este verano. Habia una charla sobre la historia de cuando Jesús resucitó a Lázaro y luego cenaron juntos. Fue allí donde María ungió los pies de Jesús con un perfume muy caro. No se limitó a abrir el frasco de perfume, sino que lo rompió para derramarlo todo sobre Jesús simbolizando una entrega total, una devoción sin reservas. La otra pregunta es, "¿Qué cosas estás reteniendo, le estás entregando todo a Dios?"
Dios me ha hablado muchísimo en relación con estas dos preguntas. Cuando nos aferramos a nuestros propios deseos, empezamos a creer que sabemos lo que es mejor y que podemos manejarlo por nuestra cuenta. Eso solo nos carga con un peso que no nos corresponde, en lugar de entregárselo a Dios, que quiere y desea llevarlo por nosotros. Cuando nos aferramos a las cosas, eso le impide a Él hacer lo imposible.
He estado reflexionando sobre cómo he visto el "margen de Dios" en mi vida este año, y ha sido increíble ver cómo, una y otra vez, Dios se manifiesta.
Primero, con la renovación de mi visado. Esta pasada primavera estábamos comenzando el viaje de campaña con la Escuela de Discipulado y Entrenamiento (EDE) y habíamos ido de Inglaterra a Albania. En medio de todo el viaje y el trabajo de ministerio, recibí la noticia de que me habían denegado la renovación de la residencia en España. Mi visado había sido rechazado y yo estaba al otro lado de Europa, con solo 30 días para presentar una apelación. Intentamos encontrar una manera de hacerlo desde Albania, pero no había forma. Pasé de estar sirviendo con mi equipo en aldeas gitanas con niños en situación de riesgo, a comprar un vuelo de última hora de regreso a España. Llegué a casa desanimada, triste y estresada. Rellené todos los documentos, presenté la apelación, y dejé el resto en manos de Dios. Lo que parecía una situación imposible, Dios lo resolvió, y al final revisaron la apelación ¡y me aceptaron la renovación de la residencia!
Creo que las finanzas es otra gran área donde he visto constantemente el "margen de Dios" este año. Durante la EDE apenas llegaba a fin de mes, y especialmente durante el outreach mis fondos eran muy limitados. Luego, al encontrarme con este problema del visado, tuve que pagar gastos inesperados: vuelos de última hora, documentos, notarios, etc. De nuevo, parecía una situación imposible de superar, pero una vez más, Dios se presentó. Proveyó a través del apoyo y las oraciones de mi familia y amigos.
La última gran área donde he visto el "margen de Dios" ha sido en mis relaciones y amistades. A pesar de llevar ya dos años viviendo aquí en España, me ha costado mucho hacer conexiones. Estos últimos dos años han estado llenos de oraciones pidiéndole a Dios que me trajera un grupo de personas con pasión por Él, deseando conocerle más y que me empujaran a profundizar en mi relación con Él. Una vez más, Él abrió camino. A principios de esta primavera volví a conectar con unos amigos que conocí al principio en mi iglesia aquí, pero fue como si hubiéramos cambiado de una manera que hizo la amistad más fuerte, más firme y centrada en Dios. Y ha sido a través de ellos que he conocido a muchos más jóvenes cristianos. Gracias a sus conexiones, pude participar en un campamento de jovenes el mes pasado, donde conocí a muchos jóvenes apasionados por Dios e hice muchas conexiones con personas de toda España.
¿¡No es increíble nuestro Dios!? Cómo ama, cómo cuida, cómo hace lo imposible. Constantemente me recuerdo de Su bondad y fidelidad. Estoy abundando en Su amor, gozo y gracia.
Con muchas bendiciones y todo mi amor,
Zetta











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